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P de profesor: la condición del contenido

En la nueva sociedad del conocimiento, de entre los muchos factores que invitan a replantearse la figura del profesor uno de los más transitados es el de la condición de los contenidos, responsables, en parte, del modelo educativo centralizado en el profesor y protagonistas del polémico e interesante debate en torno a la vigencia del currículo institucional a día de hoy.

Pero, ¿cómo definir la condición de los contenidos en la actualidad? ¿Qué importancia tienen los contenidos institucionales en este momento? ¿Cómo afecta todo ello a los procesos de enseñanza y aprendizaje? ¿Qué papel jugamos los profesores?

Rafael Sánchez Ferlosio en su ensayo Borriquitos con chándal, publicado en el año 2000, se acerca del siguiente modo a la cuestión de los contenidos a propósito de la incipiente “personalización de la enseñanza” en la época:

Los contenidos de enseñanza no pueden nunca adaptarse, en cuanto tales, a las idiosincrasias o a las condiciones personales de los estudiantes, sino que necesariamente han de ser estos los que tengan que adaptarse a las impersonales condiciones del conocimiento.

Esas impersonales condiciones del conocimiento son las que marcan a día de hoy el ritmo en la sociedad red y en el ámbito educativo: entender que el conocimiento no es producto final que culmina en la certificación y considerar el aprendizaje como un proceso de creación de redes exige que profesores y estudiantes se adapten a los nuevos tiempos. George Siemens propone un primer paso (1): entender las nuevas características del conocimiento nos podrá responder a la pregunta sobre qué conjunto de nuevas habilidades necesitamos desarrollar.

QUÉ_Las impersonales condiciones del conocimiento

Internet ha transformado la forma en que recibimos, creamos y compartimos la información. A día de hoy, gracias a la tecnología social, la red es un espacio que alberga una gran cantidad de contenidos que se actualizan a un ritmo vertiginoso, muchos de los cuales son creados por expertos. ¿Cuál es la condición del contenido en estos momentos? En términos conectivistas, tal y como explica Teemu Arina, los contenidos también residen en dispositivos no humanos (ordenadores, dispositivos móviles, la red): es un hecho que experimentamos cada vez que consultamos un artículo de la wikipedia, leemos y archivamos la última entrada de un blog o publicamos tuit. El proferor ya no es la fuente del conocimiento y las ideas: desposeer al profesor de la propiedad de los contenidos implica caminar con mayor ligereza, pero también replantearse sus funciones, tanto en los procesos de enseñanza y aprendizaje como en su propia formación.

QUIÉN_El profesor en la era digital: ¿suertudo o desorientado?

Collage de Richard Vergez. Sin título.

Collage de Richard Vergez. (2)

Formar parte activa del reto educativo en la era digital resulta muy estimulante en tanto que representa una oportunidad para revisar y rediseñar las metodologías hasta ahora existentes. A la vez, también resulta una una tarea compleja que pasa necesariamente por deshacernos de creencias muy arraigadas, y por un cambio de mentalidad que se refleje en nuestras prácticas. En relación con los contenidos, lo que muchos vivimos como “sobreabundancia informativa” no es sino un síntoma de que las destrezas que hasta ahora adquiríamos como docentes no bastan para enfrentarnos a los nuevos procesos de aprendizaje en red. ¿Cómo lo hacemos?

CÓMO_La formación emergente del profesorado: eduvida

Al hilo de la formación emergente del profesorado, Fernando Santamaría apunta a dos cambios cualitativos: el aprendizaje a lo largo de la vida y la visión distribuida del conocimiento.

La disfuncionalidad de las instituciones y la necesidad de desarrollar nuevas habilidades coherentes con la sociedad en que vivimos han derivado en que el aprendizaje informal, amplificado por el acceso a Internet, cobre mayor importancia en el ámbito de la formación docente. Aprendizaje informal entendido como algo social, más allá de no pertenecer a una estructura organizada, y en el que convergerían la sociabilidad en la vida analógica y la vida digital. Vaya, en la vida a secas.

En una sociedad marcada por la abundancia de fuentes de información, es más importante saber lo que vamos a necesitar mañana que lo que sabemos hoy. El conocimiento no conoce a nadie, por ello es necesario enfatizar más en las conexiones y en la creación de redes de aprendizaje que en la acumulación de contenidos. Identificar, filtrar, seleccionar y organizar esos contenidos con el fin de generar espacios, redes y nuevas experiencias de aprendizaje sostenibles.

Me puedo programar, lo estoy haciendo bien. ¡Me siento funcional!

Vale, me puedo programar:

 

Puedo estar y no conectar.
Puedo mirar y no registrar.
Puedo dar sin esperar.
Puedo bromear con la realidad.
Vamos controlando los sentimientos.
Aprendemos a jugar.
Cuando siento tranquilidad
No dudo tanto no sufro de más.
Cuando me canso y veo mal
Me duele más no haberte encontrado.
Vamos controlando los sentimientos.
Aprendemos a jugar.

Oh oh . me puedo programar.
Oh oh . sintonizando el dial.
Oh oh . lo estoy haciendo bien.
Oh oh . me siento funcional.


 

(1) La obra de G. Siemens Knowing Knowledge fue traducida al español por los miembros del Grupo Nodos ELE. Es de libre descarga e inlcuye un prólogo de Fernando Santamaría.

(2) Fuente de la imagen: http://cargocollective.com/richardvergez

P de Profesor

El pasado viernes 13 de junio, en el marco de la quinta sesión de los encuentros organizados por Todoele, Neus Sans, Javier Villatoro, Francisco Herrera, Encina Alonso y Marta Baralo participaron en una interesante mesa redonda, moderada por Carlos González Casares, en la que se debatió sobre cómo llegar a ser un buen profesor de ELE.

La elección de participantes con perfiles muy diferentes (profesores expertos y noveles, autores de materiales, investigadores de muy diversos campos), la atmósfera que se logró crear (escuchamos reflexiones, ideas y opiniones muy dispares expresadas con libertad y naturalidad), la amplia participación de los usuarios en Twitter como extensión natural del evento (#EncuentrosTodoele) y la inclusión de preguntas formuladas por los asistentes a través de la red, en mi opinión, convierten a estos encuentros en una fuente de aprendizaje informal muy valiosa en el campo del ELE, con cierto aire conectivo.

¿Cómo se llega a ser un buen profesor? Mi compañera Isabel Leal recogió durante el transcurso del encuentro algunos de los componentes que se mencionaron en la siguiente infografía:

Infografía creada por Isabel Leal (@isalv) durante la 5ª sesión de los Encuentros Todoele, compartida en Twitter.

Infografía creada por Isabel Leal (@isalv) durante la 5ª sesión de los Encuentros Todoele, compartida en Twitter.

No obstante, hay dos reflexiones que me parecieron fundamentales porque apuntan a un cambio de mentalidad: Javier Villatoro advertía sobre la urgencia de reinventarnos como profesores, cosa que él lleva tiempo haciendo en las redes a propósito de noticias sobre desarrollo de los traductores automáticos. Francisco Herrera mencionaba el “ensimismamiento” del mundo ELE e insinuaba la necesidad de salir de nuestro campo para generar actitudes innovadoras (algo en lo que insiste también Fernando Santamaría). Por otra parte, eché de menos que se hablara no tanto de la oferta formativa o el papel que juega la formación, como de la importancia del aprendizaje informal en el desarrollo de un profesor, aunque me parece que las dos reflexiones que cito están directamente relacionadas con esta cuestión.

#reinventarse #ir a los márgenes #el futuro tiene un corazón antiguo

El capítulo “P de Profesor” del Abecedario de Deleuze es un documento inspirador y actual que contiene reflexiones en mi opinión de gran valor y que prefigura algunos de los problemas que sufre la educación hoy en día. Desde nuestra perspectiva, podemos caer en el error de escuchar a Deleuze con indulgencia, como a un viejo excéntrico que, por cierto, impartía lecciones magistrales en la Universidad de Vincennes, un modo de llevar la clase impensable en la actualidad. Sin embargo, en su aula Deleuze logró transformar la estructura jerárquica de la universidad en un espacio caótico e informal de aprendizaje. A sus cursos asistía un público bien heterogéneo (universitario y no universitario, de todo tipo y condición) y de sus palabras se desprende que respetaba la individualidad de cada estudiante, incompatible con el actual sistema educativo, basado en el modelo de transmisión de contenidos y el cumplimiento de objetivos prefigurados en un curso. Deleuze tenía muy claro que el conocimento reside en la administración de diferentes puntos de vista, algo a lo qué él llamaba “tejido” y que hoy se podría denominar “red”:

Nadie puede estar escuchando dos horas y media: un curso no está destinado a ser comprendido en su totalidad. Un curso es materia en movimiento, es algo musical. Por eso cada uno, o cada grupo, toma lo que le conviene. Un mal curso es aquel que no conviene a nadie.

Un curso es emoción e inteligencia. Sin emoción no hay ningún interés: no hay que seguirlo todo o escucharlo todo, se trata de despertarse a tiempo para captar aquello que te conviene como estudiante.

Para que esto suceda es muy importante tener un público variado: porque se notan muy bien los centros de interés que se desplazan, que saltan de uno a otro y que conforman un tejido espléndido, una textura.

Deleuze prefigura en esta entrevista la transformación de las universidades en organizaciones centradas más en la burocracia que en la investigación y critica la falta de disciplinas creativas en las universidades. Más adelante, cuando Deleuze habla de la “soledad” lo hace en términos que bien podrían relacionarse con los que utiliza Siemens para distinguir entre inteligencia colectiva e inteligencia conectiva, señalando la importancia de conservar la propia identidad y las propias ideas (1). Dice Deleuze:

Crear escuela es terrible: una escuela requiere mucho tiempo, uno se convierte en un gestor. Eso acarrea exclusividades, organización del tiempo. La escuela es lo contrario al movimiento. Si no quieres tener unas nociones garantizadas que tus discípulos repitan hay que tener en cuenta dos factores importantes:

Hay que enseñar a los estudiantes a ser felices en su soledad, hay que reconciliarlos con su soledad.

Hay que difundir nociones que se vuelvan ideas corrientes, manejables de varias maneras. Eso solo lo pueden hacer los solitarios, adaptando esas nociones a su manera, sirviéndose de ellas con arreglo a lo que necesitan.

A mi parecer, la entrevista en su totalidad constituye un gran punto de partida para reflexionar sobre el papel del profesor, y creo que es necesario establecer un diálogo entre lo viejo y lo nuevo para generar un cambio de actitud.

#P DE PROFESOR:

(1) (…) cada uno de nosotros piensa por su cuenta y obtiene valor colaborativo de la conexión y la combinación de ideas. Cada persona conserva su propia identidad y sus propias ideas, que toman forma y se ven influidas por las aportaciones de los otros (…) la distinción entre inteligencia colectiva y conectiva no puede parecer muy relevante para algunos. Sin embargo, a  medida que vayamos trabajando colaborativamente cada vez más, me parece que esta distinción será de gran importancia. Por razones de motivación, autoconfianza y satisfacción, es fundamental que podamos conservar nuestro yo y nuestras ideas a la hora de colaborar con los demás. La inteligencia conectiva permite eso. La inteligencia colectiva termina borrando [over-writing] la identidad individual. (1)Entrada disponible en:  http://www.elearnspace.org/blog/2008/02/18/collective-intelligence-nah-connective-intelligence/, traducida por Emilio Quintana en el espacio Grupo Nodos ELE, http://www.nodosele.com/blog/?p=76#comments